Alma de tierra,
cautiva flor
esclavizada,
dominada,
de sumisos

pálidos pétalos,
marchitos.

Alma de aire,
errante paloma
expatriada,
exiliada,
de endeble
espíritu doblegado,
ultrajado.

Alma de fuego,
prófuga mariposa
acorralada,
violentada,
de vulneradas
membranas rotas,
ensangrentadas.

Alma de agua,
¡Inmortalízate!