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En las manos de Siqueiros
el pincel se transmutó en fusil, disparó balas futuristas plasmando la revolución, capitán del muralismo, de ejércitos expresionistas. Estallaron los colores del huracán, del trueno. Muerte al invasor, bayoneta y machetes, sangre surrealista. Las líneas cobraron vida, en un trazo violento se plasmó la voz, el lenguaje mudo que desgarró la garganta, el alarido de un pueblo; pueblo oprimido, del porfirismo a la revolución. La lucha de clases, la nueva democracia, el diablo en la iglesia; la marcha de la humanidad en las manos de Siqueiros. |
Manos, garras, palas, manos como gritos que exigen libertad. Manos como antorchas, mestizas, curtidas, manos de dioses encadenados. Manos violentas, iracundas, manos que claman justicia. |