En esta noche de soledad
y lámparas insomnes,
ya no tengo fuerzas
para buscar tus manos,
suaves, mías, lejanas.
Te regalo mi piel,
mi voz, mi caracola,
el aire
y el espacio del mar
que nos separa.
En esta noche de soledad
y lámparas insomnes,
ya no tengo fuerzas
para buscar tus manos,
suaves, mías, lejanas.
Te regalo mi piel,
mi voz, mi caracola,
el aire
y el espacio del mar
que nos separa.